Pareciera que la gente prefiere que los candidatos digan que tienen las ideas claras; que puedan hablar, y decir cualquier cosa antes de realmente tener las ideas claras.
Es triste oír la gente diciendo que no entiende qué dice Antanas Mockus, que no entienden sus ejemplos y se confunden. Entonces, prefieren a alguien como Juan Manuel Santos que dice cosas como "nosotros acabamos los falsos positivos". ¡Que descarado; y con qué seguridad dice semejante mentira!
Pero la gente prefiere escuchar mentiras claras antes que conceptos claros.
El dicho explica muy bien que "la ignorancia es atrevida", y eso es lo que pasa en Colombia. El pueblo, usualmente ignorante, se deja comprar con ideas bonitas de lo que quieren oír y no de lo que realmente pueden hacer por ellos: como el actual alcalde de Bogotá; quien prometió el metro, y con eso gano la alcaldía.
La gente no piensa más allá de lo que le dicen. Ellos prefieren oír mentiras o engaños, a la verdad. Cuando dicen que hay que aumentar el IVA, todos atacan a la persona. Quieren escuchar cosas como "hay que aumentar la base gravable de los productos" (que mas productos tengan IVA). Pero en fin, qué se puede hacer con un pueblo ignorante; que prefiere oír mentiras porque a eso están acostumbrados desde que llegaron los españoles a invadirnos. Escogen malo conocido sobre bueno por conocer. Prefieren los falsos positivos, las mentiras dichas con seguridad, sobre la verdad.
Estamos como estamos porque los políticos de siempre han gobernado, porque somos inmensamente ricos. Y por eso se aprovechan para mantener al pueblo en la ignorancia. Porque a los ricos y politiqueros de este país no les conviene que el pueblo tenga educación y, sobre todo, cultura (¡porque la cultura es para los ricos!).
Las personas no ven que el problema en Colombia no es la guerrilla. El problema es que tenemos dos bandos bien definidos, disputándose el mercado del narcotráfico. Tenemos a la guerrilla y los paramilitares peleando por esa gran producto de aportación ilegal que tenemos. El problema de fondo es una lucha de poderes por tener el monopolio de la droga (como todo en este país).
El problema de fondo es que el narcotráfico esta infiltrado en todas las clases sociales. Antes eran unos pocos; ahora todos quieren semejante negocio, entre ellos el mismo ejercito y policía. A quién se le ocurre no tener ejercito, si tan rentable el robo y tráfico legar de armas.
Incluso no es un problema nuestro; es un problema de los grandes fabricantes de armas, a quienes les encanta vernos bañados de sangre por vender droga al resto del mundo.
Ni para el gobierno o las fuerzas armadas es conveniente acabar la guerra interna. Como más podrían justificar sus empleos, y todo lo que se mueve alrededor el comercio de la guerra y el narcotráfico.
Y las personas ilusas siguen pensando que Uribe es un santo por haber aplacado la guerrilla. Pero en 8 años demostró que hay cosas más interesantes para robar desde el gobierno que acabar con la guerrilla. Que mientras la podía tener arrinconada era un mal necesario, un mal lucrativo; no solo para su popularidad, sino para sus finanzas personales.
Y el mal sigue vivo y posiblemente mejor armado, mas preparado y más decidido a quedarse con el negocio de la droga y los paramilitares harán todo lo posible para impedírselo, porque todos quieren una tajada de ese pastel.
Y el fin, termino justificando los medios. Las personas prefieren que les digan mentiras; pero que se las diga alguien con convicción. Alguien que tenga claro como robar, como engañar. Que tenga claro como seguir desangrando a este país.
Al pueblo no le interesa alguien que sea humano, que tenga la entereza para reconocer sus errores. Al pueblo no le gusta una persona que diga las cosas con ejemplos porque no entienden. Porque la ignorancia es atrevida, y lo que no entendemos creemos que es malo. Porque todo lo desconocido nos produce temor. Porque es mejor el ladrón conocido. Porque el pueblo ignorante prefiere un salvador que hable duro, que grite, que agite las manos, que nos meta en la guerra y la violencia. Porque el fin justifica los medios. Porque el pueblo, en su ignorancia, no quiere entender que existen otras posibilidades. Que si 8 años de guerra o seguridad democrática no fueron capaces de acabar el problema de fondo, es necesario buscar otro camino.
Pero no se le puede pedir al pueblo que piense. Finalmente para eso nos tienen acostumbrados: a no pensar... ¡El que piensa pierde!
Para eso se roban los presupuestos de salud, educación e inversión social. Para eso nos tienen acostumbrados a elegir siempre a los mismos. Porque es mejor el continuismo. Porque es mejor elegir los falsos positivos, las chuzadas. Porque es mejor no tener valores ni principios. Porque todo se puede comprar. Porque el que esté limpio de pecado que tire la primera piedra; y nos vamos todos contra él.
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