Darle manejo. La frase de alguien que conozco nunca tuvo tanto sentido como hasta ahora. Incluye no decir la verdad, decir verdades parciales y nunca decir lo que los demás no quieren oír.
En nuestra amada Colombia, preferimos que nos digan mentiras a enfrentar nuestra desgracia, por algo ironicamente somos uno de los países mas felices. Somos capaces de burlarnos de nuestra propia insensatez. ¡Como si esa fuera la solución!
Aun no tenemos la capacidad de enfrentar la realidad y los hechos. No somos capaces de asumir las consecuencias de nuestros actos. Preferimos vivir un mundo de mentiras y manipulación. Nos merecemos los gobernantes que tenemos.
Alguien me dijo 6 millones de votos no pueden estar equivocados. Yo creo que eso pensaban los alemanes cuando encerraban los judíos en los campos de concentración. Solo el futuro nos dará la razón. Y el tiempo nos demostrará que el gobierno más corrupto que tuvo Colombia fue el gobierno de Álvaro Uribe.
No puedo negar que es muy inteligente, le dijo al pueblo lo que quería oír. No hizo ni la mitad de lo que prometió pero salió por la puerta grande con una imagen y popularidad extraordinaria.
La cultura y la educación en el país siempre se han menospreciado, por eso tenemos gobernantes que se preocupan por las armas y la guerra. ¿Cuándo se darán cuenta que con violencia no se gana nada? ¿Que llevamos años en una lucha sin sentido? ¿Que mientras no existan oportunidades de empleo y educación seguiremos desangrándonos en una lucha de poderes?
Una frase hermosa de Ingersoli expresa lo que estamos a punto de vivir después del 20 de junio, el resultado de nuestra ignorancia. “La felicidad no es un premio, sino una consecuencia. El sufrimiento no es un castigo, sino un resultado”.
El resultado será que gane Santos, y que seguiremos en las mismas, que las FARC no se acabaran, que invertiremos millones de dinero en armas en la misma guerra, que morirán muchas personas en todos los frentes, que mantendremos una seguridad democrática a costillas de la educación y la salud. Que nos subirán los impuestos, que crecerá el desempleo y que los presupuestos se los seguirán robando. Que los lagartos se multiplicaran y desangraran la economía, y que todo seguirá como durante estos 8 años.
Tendrán al pueblo entretenido con la seguridad democrática, como los niños jugando a la guerra, solo que sí perderemos, libertad, respaldo económico y financiero, y muchas vidas, pero ¿Eso a quien le importa? Mientras nos sean los familiares del presidente actual o del que viene.
Yo espero equivocarme, y que en los próximos años el gobierno de Santos me demuestre lo contrario. La gente prefiere malo conocido que bueno por conocer. Y nos merecemos sufrir las consecuencias de nuestras elecciones. Y como siempre justos pagan por pecadores.
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Es muy difícil que la gente acepte la realidad.
ResponderEliminarSiempre se van con el mejor vendedor de ilusiones.